Durante mi periodo de estudio universitario, varias veces la palabra calidad llegó a mis oídos y incluso debí estudiarla desde muchas fuentes de información. Casi todas las definiciones diferían, así que decidí armar mi propia definición:
“Calidad: es la satisfacción de la/s necesidad/es tanto inmediata como permanente, tanto actual como futura, del cliente, tanto externo como interno”.